La labor de un reciclador de base va más allá de contribuir a la limpieza de las ciudades, ya que son uno de los principales responsables del avance de la economía circular y del cuidado del medio ambiente.
En Ecuador, son alrededor de 50.000 personas que se dedican al reciclaje y viven de él. Unos pertenecen a organizaciones y proyectos que respaldan su labor, pero muchos de ellos no. La gran mayoría vive con menos de 120 dólares mensuales, con los que deben sostener a sus familias. Además, lamentablemente carecen de un reconocimiento formal que conlleve a recibir los beneficios de cualquier trabajador, como un seguro social. A pesar de esto, cada día continúan recorriendo las calles y los contenedores de “basura” recuperando el material que miles de ciudadanos desechan.
Sin embargo, poco a poco los gobiernos adquieren conciencia de la importancia de su trabajo para la sociedad y el planeta y buscan reconocerlos como lo que son: actores claves para el cambio y para convertir a las ciudades en espacios más responsables con los recursos naturales.
¿En qué consiste su labor y cuál es su impacto en la economía y en el medio ambiente? Te lo explicamos a continuación:
¿Quiénes son y cómo realizan su trabajo?
Los recicladores de base son trabajadores que pertenecen a la cadena de valor del reciclaje y la economía circular. Su trabajo consiste en la recuperación y venta de materiales que son considerados como desechos y cuyo destino son los contenedores de basura. Los recicladores de base recuperan principalmente plástico, vidrio, fundas, cartones y chatarra, ya que son materiales aptos para ser aprovechados en la fabricación de otros.
Los recicladores de base son capaces de gestionar correctamente los residuos y prepararlos para darles una segunda vida, ya que, al momento de recogerlos, los separan, los limpian y los destinan a centros de acopio o proveedores de empresas que se dedican a transformar estos materiales, como nuestra planta de fabricación Enkador, que trabaja con una red de más de 5.600 recicladores y recepta diariamente más de 500.000 botellas PET.
Lastimosamente, los recicladores de base no están insertados en el mercado laboral ni su gestión ha sido formalizada y reconocida como una profesión oficial. Su trabajo es impredecible y lo que ganan diariamente también lo es. Un reciclador puede empezar su jornada en horas de la madrugada o apenas amanece y alargarse hasta el anochecer, ya que su objetivo es encontrar la mayor cantidad posible de materiales para venderlos y garantizar su ganancia del día.
Su rutina es recorrer e ingresar a cada contenedor de su zona, escoger y separar lo que pueden aprovechar, guardarlo y cargarlo hasta un centro de acopio. Se calcula que, en promedio, los recicladores cargan una tonelada de basura en sus hombros por mes. En este proceso, son ellos mismos quienes tienen que proveerse de insumos que faciliten su labor, como guantes, gorras, motos, triciclos, costales, etc.
De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los casi dos millones de recicladores que hay en Latinoamérica aportan más del 50% del material que se recupera. Con todo este proceso, estos actores logran lo que muchos actores de los gobiernos están buscando: que la economía circular realmente se ponga en práctica, reinsertando los desechos nuevamente a la producción, reduciendo la necesidad de producir nuevas materias, y con esto, aportando a que se reduzca la explotación petrolera y las emisiones de CO2 en el ambiente.
El aporte de Origin a los recicladores
Como Origin, volteamos la mirada a este grupo indispensable para la sociedad, y trabajamos de la mano de ellos para continuar impulsando el reciclaje, garantizamos un pago justo del material recolectado, y fomentamos su productividad y competitividad de para impulsar la formalización de su oficio.
The work of a grassroots recycler goes beyond contributing to the cleanliness of cities, since they are one of the main people responsible for advancing the circular economy and caring for the environment.
In Ecuador, there are around 50,000 people who are dedicated to recycling and live from it. Some belong to organizations and projects that support their work, but many of them do not. The vast majority live on less than 120 dollars a month, with which they must support their families. In addition, unfortunately they lack formal recognition that leads to receiving the benefits of any worker, such as social security. Despite this, every day they continue to walk the streets and the “garbage” containers, recovering the material that thousands of citizens throw away.
However, little by little, governments are becoming aware of the importance of their work for society and the planet and seek to recognize them for what they are: key actors for change and for turning cities into more responsible spaces with regard to natural resources.
What does their work consist of and what is their impact on the economy and the environment? We explain it to you below:
Who are they and how do they do their job?
Grassroots recyclers are workers who belong to the recycling and circular economy value chain. Their work consists of the recovery and sale of materials that are considered waste and whose destination is garbage containers. They mainly recover plastic, glass, covers, cardboard and scrap, since these materials are suitable materials to be used in the manufacture of others.
Grassroots recyclers are capable of correctly managing waste and preparing it to give it a second life, since, at the time of collecting it, they separate it, clean it and send it to collection centers or suppliers of companies that are dedicated to transforming these materials, such as our Enkador manufacturing plant, which works with a network of more than 5,600 recyclers and receives more than 500,000 PET bottles daily. Unfortunately, grassroots recyclers are not inserted in the labor market nor has their management been formalized and recognized as an official profession. Their work is unpredictable and what they earn daily is also unpredictable. A recycler can start his day in the early hours of the morning or as soon as dawn and last until dusk, since his goal is to find as many materials as possible to sell and guarantee his profit for the day.
Their routine is to go and enter each container in their area, choose and separate what they can take advantage of, store it and load it to a collection center. It is estimated that, on average, recyclers carry a ton of garbage on their shoulders per month. In this process, they themselves have to provide themselves with inputs that facilitate their work, such as gloves, caps, motorcycles, tricycles, sacks, etc. According to the Inter-American Development Bank (IDB), the almost two million recyclers in Latin America contribute more than 50% of the material that is recovered. With all this process, these actors achieve what many government actors are looking for: that the circular economy is really put into practice, reinserting waste back into production, reducing the need to produce new materials, and with this, contributing to reduce oil exploitation and CO2 emissions in the environment.
Origin’s contribution to recyclers
As Origin, we turn our gaze to this indispensable group for society, and we work hand in hand with them to continue promoting recycling, we guarantee fair payment for the material collected, and we encourage their productivity and competitiveness to promote the formalization of their trade.